Nube de etiquetas

miércoles, 20 de agosto de 2008

¿Cuándo acabó la tempestad?

Miro a mis adentros y ¿qué es lo que veo? Una lágrima en un ojo instalada, cristalina, pura, temblorosa. Está a punto de caer, después de compartir toda su vida con un iris suave. Me imagino caer la lágrima, rodar por la mejilla, diversificándose en diminutas e imperceptibles lagrimillas, humedeciéndolo todo a su paso. La veo llegar al abismo y desprenderse lentamente de la calidez corporal. Cae, cae apresuradamente hacia la arena. Impacta y se rompe en mil pedazos... y la arena la recibe con los brazos abiertos, en júbilo, oscureciendo su color con un jolgorio gozoso.

Miro a mis adentros y veo un manto oscuro. El mismo manto de cuando era pequeña, el que siempre me cubría todo en los bajos momentos de mi existencia. Siguen ahí sus nubes de gasa, rasgadas, tenebrosas. Y un aullido suena del fondo del escenario. No existen lunas ni estrellas, solo negror y grises oscuros. No parece haber viento que pueda disipar la no-existencia. Y siento que me pudro por dentro, las venas se me secan y los órganos dejan de funcionar; el oxígeno no riega el cerebro que muere apresuradamente mientras imagina una lágrima caer...

Miro al cielo y es de noche, hace frío, es tarde y todo duele. Duele la pantalla del ordenador, con sus palabras de las 19:15. Me esperaban llegar; las he leído... pero esta vez no he llorado. Me estoy haciendo vieja y mi corazón hace tiempo que murió. ¿Es tarde? Sí, son las 4:47... y hoy no tengo historias de amor que leer. El mundo hace algunos días que dejó de girar pero eso no le importa a nadie; la gente sigue girando sobre sí misma.

Palabras vacías de contenido, soledad, dos bebés que lloran a la puerta de un orfanato: acaban de ser abandonados. La madre aun se la puede oír huyendo a través de los matorrales. El bosque es denso y le impide la carrera... El mismo lobo llama desde el fondo; el mismo cielo oscuro, nebuloso, cubre las cabezas de los bebés; y entre berrido y berrido de desconsuelo se oye un "clic" de una gota que choca contra la arena.